speeches · June 29, 2021
Regional President Speech
Tom Barkin · President
Home / News / Speeches / Thomas I Barkin / 2021
Virtual Presentation to Regional Hispanic Chambers of Commerce
Gracias por haberme invitado a venir aquí con ustedes el día de hoy, y extiendo mi
agradecimiento especial a la Cámara Hispana de Maryland por organizar este evento. Es la
primera vez que estas 5 cámaras se han reunido, y espero que esto sea el inicio de una
nueva tradición. Tenemos tanto que aprender unos de otros, y sé que las conversaciones
del día de hoy inspirarán nuevas ideas para todos nosotros.
Antes de entrar en detalles, debo señalar que las opiniones que expreso son las mías
propias y no necesariamente las de mis colegas del Comité Federal de Mercado Abierto o
del Sistema de la Reserva Federal. Dicho esto, he pensado que hoy podría hablar un poco
sobre cómo la pandemia de la COVID-19 ha afectado a la mano de obra hispana. Se trata
de un tema importante que debemos estudiar en la Reserva Federal porque la comunidad
hispana es esencial para el crecimiento de nuestra fuerza laboral, y el crecimiento de la
fuerza laboral es un ingrediente clave del crecimiento económico. Espero que mis
comentarios de hoy ofrezcan un contexto útil y de alto nivel para la próxima mesa redonda.
Los temas importantes que se debatirán, como la educación, la atención de salud y el
acceso al capital, han contribuido a la manera en que los trabajadores hispanos se las han
arreglado durante la COVID-19 y serán herramientas clave durante la recuperación y más
allá.
Mientras que la tasa de desempleo capta la mayoría de la atención, hoy quiero examinar a
la fuerza laboral hispana a través del lente de la relación empleo-población. Esta medida
re�eja tanto la ausencia de las personas desempleadas y que están buscando el empleo,
como a las que han abandonado por completo a la fuerza laboral, por lo que nos ofrece
una imagen más completa de la recuperación del mercado laboral.
Empecemos con algo de contexto. Durante las dos últimas décadas, la relación empleo-
población ha sido mayor para la población hispana que para la no hispana. Esto puede
parecer sorprendente, ya que los trabajadores hispanos han experimentado
sistemáticamente tasas de desempleo más altas que los trabajadores no hispanos durante
el mismo período de tiempo. Pero se debe a la elevada relación empleo-población de los
hombres hispanos, que desde el año 2000 ha variado entre 4 y 9 puntos porcentuales más
que la de los hombres no hispanos. En gran parte, esto re�eja el hecho de que los hombres
hispanos son, en promedio, más jóvenes que los hombres no hispanos y, por tanto, tienen
más probabilidades de estar en lo que los economistas llaman "la mejor edad" para la
fuerza laboral. Pero incluso cuando comparamos personas similares, es decir hombres
hispanos en la mejor edad con hombres no hispanos en la mejor edad, vemos relaciones
de empleo más altas entre los primeros.
Por el contrario, las mujeres hispanas han estado históricamente rezagadas en
comparación con sus contrapartes no hispanas en lo que respecta al empleo. Sin embargo,
para febrero de 2020, la prolongada expansión económica, el aumento de los logros
educativos y un descenso en las tasas de fertilidad habían equiparado la relación empleo-
población de las mujeres hispanas con sus contrapartes no hispanas.
El mercado laboral, históricamente fuerte antes de la pandemia, había bene�ciado también
a los trabajadores hispanos masculinos y, en general, la tasa de desempleo de los
trabajadores hispanos estaba cerca de su punto más bajo en la historia. El resultado es que
en febrero de 2020, la brecha entre las relaciones empleo-población entre hispanos y no
hispanos estaba en su punto más amplio registrado.
Pero entonces llegó la pandemia, y las consecuencias económicas fueron mayores para los
trabajadores hispanos que para los no hispanos. Entre febrero y abril de 2020, más del 20%
de los empleados hispanos perdieron su empleo, en comparación con algo menos del 15%
de los empleados no hispanos. ¿Y qué fue de esa amplia brecha récord entre las relaciones
empleo-población que habíamos visto en febrero de 2020? Pues, se redujo a casi cero en
sólo dos meses.
¿A qué se debe esto? La concentración de trabajadores hispanos en el sector de servicios
jugó un rol clave. Por ejemplo, en 2019, ellos representaban el 27% de los empleados en los
servicios de alojamiento y alimentación, en comparación con el 17.6% de la fuerza laboral
general. Todos conocemos el drástico descenso del empleo que se experimentó en este
sector al inicio de la pandemia: se perdieron casi la mitad de los puestos de trabajo -un
descenso de 6.9 millones- entre febrero y abril de 2020. Y si echamos una mirada más
amplia a todas las ocupaciones de servicios, vemos que emplean a una cuarta parte de
trabajadores hispanos. La proporción es aún mayor para las mujeres hispanas: casi un
tercio trabaja en ocupaciones de servicios. Esto es sorprendente, teniendo en cuenta que la
proporción de todos los trabajadores empleados en ocupaciones de servicios es menos de
una quinta parte.
Esta concentración en puestos de servicio, que operan en gran medida de forma
presencial, también signi�có que los trabajadores hispanos tenían menos probabilidades
de tener empleos que les permitieran trabajar desde casa. El Instituto de Política
Económica ha estimado que sólo el 15% de los empleados hispanos pudieron realizar
teletrabajo en respuesta a la pandemia, en comparación con el 26% de los empleados
blancos no hispanos. Esto puede haber agravado los desafíos laborales para los
trabajadores hispanos, especialmente para las mujeres, dado el cierre de escuelas,
guarderías y centros de atención de adultos mayores.
La concentración en puestos de servicio también signi�có que aquellos trabajadores que
no perdieron su empleo se enfrentaban a un mayor riesgo de exposición a la COVID-19, un
riesgo que se extendió a sus hijos y padres, ya que los adultos hispanos son más
propensos a vivir en hogares multigeneracionales. Y de hecho, las comunidades hispanas
han soportado una carga desproporcionada de la COVID-19. Aunque los hispanos
constituyen el 18% de la población estadounidense, representaban casi el 29% de los casos
de COVID-19 hasta el 23 de junio, según los datos de los Centros de Control y Prevención
de Enfermedades. La tasa de hospitalización es 2.8 veces mayor y la tasa de mortalidad es
2.3 veces mayor.
Hemos sufrido pérdidas trágicas, pero la recuperación económica está en marcha. Las
vacunas están cada vez más disponibles y, a medida que van disminuyendo los casos de
COVID-19, la actividad económica se va recuperando. La demanda de mano de obra parece
fuerte, y estamos viendo ofertas de trabajo históricamente altas.
El empleo hispano se ha recuperado rápidamente. A mayo, el empleo hispano es un 4.8%
menor de lo que era en febrero de 2020, en comparación con un 4.4% menor para el
empleo no hispano. Teniendo en cuenta la caída inicial más pronunciada en el empleo
hispano, esto es notable. Y si se observa la relación empleo-población, una vez más ha
surgido una brecha, ya que la relación para los trabajadores hispanos es de 3 puntos
porcentuales más alta que para los trabajadores no hispanos.
Es importante señalar, sin embargo, que los datos agregados ocultan la recuperación más
lenta de las mujeres hispanas. Una vez más, los hombres hispanos son los que marcan la
diferencia en la relación empleo-población, mientras que las mujeres hispanas van
rezagadas de las mujeres no hispanas. De hecho, los hombres hispanos están más cerca de
la recuperación del pleno empleo que los hombres no hispanos: el número de hombres
hispanos que trabajan es solamente 1% menor que lo que era en febrero de 2020, en
comparación con el 3.3% inferior de los hombres no hispanos. En contraste, 5.3% menos
mujeres hispanas están trabajando que en febrero de 2020, en comparación con un 2.8%
menos de mujeres no hispanas. De nuevo, la industria juega un rol importante en estas
diferencias. Aunque las industrias de servicios, como el ocio y la hostelería, siguen
agregando puestos de trabajo, todavía hay un gran dé�cit en comparación con la situación
previa a la pandemia. Y aunque la continua reapertura del sector de servicios podría
permitir a las mujeres hispanas recuperar el terreno perdido, es posible que veamos un
daño duradero. Por ejemplo, los puestos de trabajo en el sector de servicios pueden
parecer menos atractivos que hace año y medio, y no todo el mundo está dispuesto o es
capaz de invertir y volver a capacitarse en una nueva carrera.
Entonces, ¿qué necesitamos para contribuir a una recuperación más completa? Hay
algunas palancas que vale la pena explorar.
El despliegue de las vacunas ha
impulsado la recuperación económica. Pero todavía hay margen de crecimiento entre la
comunidad hispana. Al �n de junio, los datos de 40 estados mostraban que el 38% de los
hispanos había recibido al menos una dosis de la vacuna de la COVID-19, en comparación
con el 46% de los blancos. Si podemos superar las barreras de acceso y las brechas de
información, podemos avanzar e impulsar nuestra recuperación.
El Congreso aprobó el año pasado un
estímulo histórico. Al igual que las vacunas, el estímulo sólo es e�caz cuando llega a la
persona individual. Los programas de ayuda con el alquiler están empezando a ponerse en
marcha, y los pagos de los créditos �scales por hijos empezarán en julio. Sabemos que las
comunidades hispanas se enfrentan a obstáculos únicos para acceder a la ayuda, que van
desde las barreras lingüísticas hasta la indecisión inducida por la inmigración, pero si
podemos garantizar que la ayuda disponible esté llegando a las personas individuales,
entonces veremos una recuperación aún más sólida.
El Programa de
protección de cheques de pago ya no acepta nuevas solicitudes, pero nuestra necesidad de
fomentar el crecimiento de las pequeñas empresas sigue vigente. Según una medida, el
número de pequeñas empresas abiertas hoy en día sigue estando un cuarenta y cuatro
porciento por debajo del nivel de enero de 2020. La pérdida se ha sentido especialmente
más entre las empresas de propiedad de mujeres hispanas. Las empresas de propiedad
hispana son vitales para nuestro ecosistema de pequeñas empresas: después de la Gran
Recesión, el número de pequeñas empresas en los Estados Unidos habría disminuido si no
fuera por el crecimiento de las empresas de propiedad hispana.
Tengo la esperanza de que con el impulso actual de nuestra economía y los esfuerzos
persistentes en estas tres áreas, veremos un crecimiento continuo en la economía general
y en la fuerza laboral hispana. Con esto, permítanme pasarles la palabra a nuestros
panelistas de la mesa redonda. Estoy deseando escuchar sus puntos de vista.
Gracias a Maia Cotelo y Abigail Crockett por asistir en la preparación de estos comentarios.
Las fuentes de información se pueden encontrar en la versión en ingles del discurso.
Economic Inequality and Poverty Employment and Labor Markets
Receive an email noti�cation when News is posted online:
By submitting this form you agree to the
Email Address
Subscribe
(804) 697-8956
(804) 332-0207 (mobile)
© 1997-2024 Federal Reserve Bank of Richmond
Cite this document
APA
Tom Barkin (2021, June 29). Regional President Speech. Speeches, Federal Reserve. https://whenthefedspeaks.com/doc/regional_speeche_20210630_tom_barkin
BibTeX
@misc{wtfs_regional_speeche_20210630_tom_barkin,
author = {Tom Barkin},
title = {Regional President Speech},
year = {2021},
month = {Jun},
howpublished = {Speeches, Federal Reserve},
url = {https://whenthefedspeaks.com/doc/regional_speeche_20210630_tom_barkin},
note = {Retrieved via When the Fed Speaks corpus}
}