speeches · April 18, 2006
Regional President Speech
Richard W. Fisher · President
Globalizaci6n desde una perspectiva
latinoamericana
{con una alusi6n a Las Meninas)
Comentarios en el Banco Central de Argentina
vV.
Richard Fisher
Presidente y Director General
Banco de la Reserva Federal de Dallas
Buenos Aires
19 abril 2006
The views expressed are my own and do not necessarily reflect official positions oft he Federal Reserve System.
Globalizacion desde una perspectiva latinoamericana
(con una alusion a Las Meninas)
Richard W. Fisher
Muchos de los presidentes de los otros Bancos del Sistema de la Reserva Federal son
economistas por formaci6n y entrenamiento. Mi entrenamiento profesional en cambio culmin6
en un Masters en Administraci6n de Empresas (MBA) de Stanford, tras haber recibido un
Bachelor of Arts con especializaci6n en economia de Harvard y estudiado asuntos politicos
latinoamericanos en Oxford.
Por muchos afios me gane la vida como gerente financiero, administrando carteras de
activos especializadas en acciones globalmente diversificadas y titulos de deuda con problemas
de cobrabilidad. Tras haberle "ganado" al mercado por veinte afios, decidi que no queria
arriesgar mas mi buena suerte, meti las ganancias en el bolsillo y me retire de la "ruleta
financiera" para convertirme en un representante oficial de los EE. UU. en negociaciones
comerciales intemacionales. En mi condici6n de delegado comercial, dedique muchas horas a
resolver asuntos comerciales bilaterales con el gobiemo argentino. Con la ayuda de Martin
Redrado, trabaje con la Argentina en la iniciativa de! Area de Libre Comercio para las Americas
(ALCA), 6, segun las siglas en ingles, FTA A, un esfuerzo que como es publico y notorio nunca
lleg6 a despegar a pesar de nuestra mejores intenciones y esfuerzos conjuntos.
En la actualidad, Martin y yo desempefiamos funciones distintas, como banqueros
centrales. Estoy encantado de estar aqui con el nuevamente. Es un amigo cuya compafiia y
aportes intelectuales valoro. Quiero agradecerte, Martin, por haberme invitado a hablar en este
foro tan distinguido. Somos muy buenos amigos y me encanta estar aca con vos.
Tengo entendido que muchos de los asistentes a esta charla trabajan en el sector
financiero, como yo mismo lo hice muchos afios atras. Me siento c6modo compartiendo mis
puntos de vista con quienes se ganan el pan en las trincheras, experimentando cotidianamente el
impacto de la globalizaci6n en sus propias oportunidades comerciales y transacciones
financieras.
Llevo en mis venas el interes por la globalizaci6n. Mi padre era australiano, mi madre
una noruega nacida y criada en Sudafrica. Se encontraron en la ciudad sudafricana de East
London e intentaron ingresar en los EE.UV. en 1939, pero el Servicio de Inmigraci6n no los
dej6. Tuvieron que radicarse entonces del otro lado de la frontera, en la ciudad mejicana de
Tijuana, donde vivieron hasta que se convirtieron en ciudadanos de los EE. UU. en 194 7. Casi
inmediatamente mi padre empez6 a trabajar con una compafiia quimica, que lo envi6 a Shangai a
cerrar las operaciones, ante los riesgos que presentaba el avance de las fuerzas comunistas, que
estaban diezmando el ejercito Nacionalista. Mis padres regresaron a los Estados Unidos un poco
antes de que yo naciera en Los Angeles. Algo despues nos mudamos a la ciudad de Mexico,
donde asisti a la escuela primaria y aprendi el menos que perfecta castellano con el que hoy me
he tomando la libertad de torturarlos. El punto que quiero hacer con toda esta presentaci6n
personal es el siguiente: fui manufacturado en China con componentes provenientes de Australia
y Noruega via Sudafrica. Fui ensamblado en Mexico y realice mi valor agregado en los EE. UU.
Soy un autentico hijo de la globalizaci6n.
Permitanme recordarles otro hijo de la globalizaci6n: Sir Edmund James Palmer Norton.
Sir Norton naci6 en la frontera entre Dinamarca y Alemania, de padres ingleses. Tras obtener un
titulo de ingeniero en Inglaterra fue contratado para construir un ferrocarril trasandino entre
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Argentina y Chile. Sus responsabilidades lo llevaron a Mendoza, donde rapidamente reconocio el
potencial vitivinicola de la region. En 1895 Sir Norton importo cepas de Francia y fundo en la
localidad de Perdriel la bodega que todavia lleva su nombre (sabran perdonar el "chivo").
Asi nacio la industria vitivinicola Argentina. Norton establecio uno de los grandes
legados de Argentina. Gracias a esa industria, toda una region del pais ha prosperado,
desmintiendo las afirmaciones infundadas que escucho muchas veces de que la globalizacion
empobrece a los pueblos. La industria vitivinicola provee miles de puestos de trabajo para mano
de obra de todos los niveles de entrenamiento y educacion: desde los esforzados trabajadores que
recogen las uvas a mano, hasta los expertos enologos que supervisan el proceso de afiejamiento,
pasando por los competentes ingenieros agronomos que controlan las condiciones de! suelo y de
los vifiedos. Debemos agregar a la lista los puestos de trabajo creados por el proceso de
embotellamiento y distribucion de los vinos en el mercado domestico y en el exterior, por la
intermediacion financiera que demanda el financiamiento que se requiere en todas las etapas de!
proceso, y por la actividad turistica que como consecuencia atrae la region. Cientos de miles de
puestos de trabajo, gracias a Sir Norton y la globalizacion.
En la actualidad, los vinos argentinos son sumamente competitivos en el mercado global.
Amantes de! vino de todo el mundo se han beneficiado enormemente con la presencia de los
cabernets y merlot argentinos, al lado de los procedentes de Francia, Italia, Chile y California.
Los consumidores estadounidenses estan viendo cada vez mas y mas vinos argentinos en sus
supermercados. Deberia agregar-in vino veritas--que yo personalmente los disfruto mucho. En
mis cordiales encuentros con oficiales de! gobiemo argentino, nos abstuvimos de tocar el tema
de las politicas agricolas, con una excepcion: como un conocedor de vinos, por favor nunca
prohiban las exportaciones de ... iMalbec!
N uevos modos de pensar
Voy a ponerme ahora un poco mas solemne. L,Que quiero decir con globalizaci6n? Hay
muchas definiciones rebuscadas de! termino. La mia es simple: en el mundo en el que vivimos, el
potencial econ6mico no esta mas confinado a las fronteras politicas o geograficas. Un mundo
globalizado es un mundo donde bienes, servicios, dinero, trabajadores y por supuesto, las ideas,
emigran adonde se los trata mejor, es decir, a aquellos paises y regiones donde son libres de
combinarse de la manera mas eficiente posible, con seguridad, flexibilidad y rentabilidad.
Debido a mis geograficamente extendidos origenes, he sido introducido a la idea de la
globalizacion desde mi nacimiento. Mi paso por la Reserva Federal no ha hecho mas que cebar
mi interes. Estoy convencido que los banqueros centrales de todo el mundo tienen que entender
mejor las fuerzas presentes detras de! fenomeno de la globalizacion, de manera de formular
politicas monetarias que faciliten el crecimiento sostenido y no inflacionario de! empleo y la
produccion. Esta tarde quiero extenderme un poco sobre ese tema. Lo hare exclusivamente a
titulo personal, dejando en claro que no hablo en nombre de mis colegas del Sistema de la
Reserva Federal ni de ningun otro miembro de! Comite Federal de Operaciones de Mercado
Abierto (Federal Open Market Committee), que como ustedes saben es el organismo responsable
en ultima instancia de la politica monetaria de los Estados Unidos.
Seguramente todos Uds. tienen frescos todavia los recuerdos del efecto tequila. Al
principio de 1995, las ondas del terremoto financiero con epicentro en Mexico viajaron
silenciosamenie a traves de! Canal de Panama y del Amazonas, para hacer sentir todo su rigor en
las Pampas localizadas en el hemisferio opuesto. Y todo esto ocurri6 porque una entidad
financiera con muy poca participacion en el mercado financiero argentino estaba sobreexpuesta
en Tesobonos, el instrumento financiero de corto plazo emitido por el gobiemo mejicano que los
mercados temieron repentinamente que su emisor no podria honrar. Un incidente aparentemente
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intrascendente a miles de kil6metros de la Argentina desat6 un panico financiero que estuvo a
punto de doblegar el regimen de convertibilidad que habia sido capaz de poner fin a decadas de
inflaci6n endemica.
En el marco impuesto por este antecedente, es natural que los banqueros centrales de
economias relativamente pequefias y sumamente expuestas, por lo tanto, a los embates de
acontecimientos extemos, formulen sus polfticas monetarias teniendo muy presente lo que ocurre
mas alla de sus fronteras. Para dichas "pequefias economfas abiertas", para usar el termino
tecnico carente de toda connotaci6n peyorativa con que se las describe usualmente en la jerga
profesional, las polfticas monetarias domesticas pueden muchas veces tener menos importancia
relativa que los efectos de las politicas adoptadas por Estados Unidos, Europa, Jap6n y otras
economias mas grandes.
Tal vez sea por esa raz6n que los banqueros centrales de America Latina estan, en un
sentido que se hara preciso mas adelante, mas avanzados que el resto del mundo en su
entendimiento del impacto de la globalizaci6n en la formulaci6n de politicas monetarias. La
mayoria de ustedes ya sabe perfectamente que no podemos asumir que desarrollos econ6micos o
financieros en otras partes del mundo-nuevas tecnologfas o proveedores en algunos casos,
crisis financieras o cambiarias en otros--dejara a sus economias indemnes.
Esta estrecha relaci6n entre globalizaci6n y politica monetaria se ha hecho came en Uds.
pero no tanto en los banqueros centrales de mi propio pais, los Estados Unidos, como tuve
oportunidad de descubrir en el proceso de prepararme para este trabajo.
Uno de los libros que lei durante ese periodo de entrenamiento autodidacta fue Un
termino en la Reserva Federal, un excelente libro de caracter testimonial por Larry Meyer,
donde el autor documenta sus experiencias durante el periodo en que se desempefi6 como
gobernador del Comite Federal de Operaciones de Mercado Abierto. La cripticajerga del Comite
de Mercado Abierto ("Fedspeak", como la llamamos nosotros) esta llena de terminos tales como
"brecha PBI potencial-PBI efectivo" ("output gap"), "limitaciones a la capacidad instalada"
("capacity constraints") y la "tasa natural de desempleo" ("natural rate of unemployment") o su
mas modemo sucesor, la "tasa natural de desempleo sin inflaci6n creciente" o NAIRU ("non
accelerating inflation rate of unemployment").
Toda esa criptica jerga refleja que los banqueros centrales no quieren poner demasiada
presi6n sobre la capacidad productiva de la economia. A nosotros nos gustaria que el PBI crezca
a una velocidad que no supere su limite te6rico, porque avanzar demasiado rapido por muy largo
trecho podria desatar presiones inflacionarias. Un factor critico en la capacidad productiva de
cualquier economia es el tamafio y disponibilidad de mano de obra. La construcci6n te6rica
conocida como "curva de Phillips" sostiene que aumentos del empleo mas alla de ciertos limite
fomenta reclamos por aumentos salariales, con eventuales consecuencias inflacionarias para toda
la economia.
Los calculos detras de conceptos como la curva de Phillips, limites a la capacidad
instalada, brechas entre producto efectivo y potencial, estan basados en un mundo que, en mi
opinion, no existe mas. Tengo entendido que tales conceptos econ6micos convencionales
tambien estan siendo cuestionados en estas latitudes. Aqui, en Argentina en particular y America
Latina en general, la jerga parece ser diferente. Esta repleta de terminos como "substituci6n de
monedas" ("currency substitution"), "miedo a flotar" ("fear of floating"), "frenadas repentinas"
("sudden stops"), "fuga a la calidad" ("flight to quality"), etc. Todos terminos que evocan la
imagen de decisiones de politica econ6mica formuladas en el medio de las fuerzas tect6nicas de
la globalizaci6n. Estoy casi seguro de que la evocaci6n de esas imagenes fue la intenci6n
deliberada de los excelentes te6ricos latinoamericanos que acufiaron algunos de esos terminos,
como el respetado economista argentino Guillermo Calvo.
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Es cierto que a veces tambien encuentro referencias a la curva de Phillips en las
discusiones de polf tica monetaria en America Latina, pero no con la misma frecuencia y enfasis
que detecto en los Estados Unidos.
Tai vez circunstancias economicas adversas explican que la curva de Phillips, brechas de
producto y otros conceptos relacionados, no gocen en esta region de la misma popularidad que
en los Estados Unidos. La inflacion crecio descontroladamente en America Latina en la decada
de 1980. Al comenzar ese periodo conocido como la "decada perdida", muchos paises de la
region ya estaban experimentando inflaciones cronicas "benignas" del orden del 15 % anual-si
se puede llamar benigna a una tasa de inflacion que duplica el nivel de precios cada cinco afios.
Pero al avanzar esa decada, en muchos paises como Bolivia, Brasil, Peru, y lamentablemente
Argentina, las inflaciones cronicas se convirtieron casi de la noche a la mafiana en
hiperinflaciones. Mi conjetura es que las dramaticas consecuencias politicas y sociales de esos
brotes hiperinflacionarios proveyeron a los hacedores de politicas y economistas de mayores
incentivos para entender por que sus economias no habian podido materializar los aumentos del
empleo que segun la curva de Phillips se podrian conseguir con una mayor inflacion.
En la busqueda de respuestas, los banqueros centrales de America Latina pueden haber
sido persuadidos mas temprano que sus pares de otras latitudes de los poderosos argumentos que
Robert Lucas ofrecio en un trabajo en 1972 y que alrededor de un cuarto de siglo despues le
mereceria el Premio Nobel de Economia. De acuerdo con Lucas, los banqueros centrales no
pueden explotar la correlacion negativa entre tasa de inflacion y tasa de desempleo sugerida por
la curva de Phillips porque dicha correlacion es una suerte de espejismo y, como tal,
intrfnsicamente "inexplotable". Esta alli, se puede ver en muchos periodos en los datos, pero no
se la puede "tocar", por asi decirlo. Intentos de tocarla resultaran en un frustrante aguijonazo:
una expansion supuestamente reactivante de la oferta monetaria se manifestara en un aumento
equivalente de la inflacion, sin ningun efecto en el empleo o el nivel de actividad economica.
Tai vez la globalizacion tuvo el efecto de inducir a los banqueros centrales de America
Latina a aceptar la asi llamada "critica de Lucas". Cada vez que habian intentado aprovechar la
curva de Phillips, expandiendo la oferta monetaria para aumentar el PBI, la subsiguiente salida
de capitales habia empujado a sus economias a la recesion, reducido los ingresos fiscales,
forzado a pagar las cuentas con emision, y desembocado, por lo tanto, en mayor inflacion, sin
ningun efecto visible y mucho menos perdurable en el nivel de actividad. La formulacion de la
politica monetaria con el paradigma de la curva de Phillips habia llevado a apretar los botones
equivocados. Una vez que los banqueros centrales de America Latina aprendieron a desconfiar
de las virtudes de la curva de Phillips para guiar sus decisiones, las tasas de inflacion se
desplomaron. Argentina, por ejemplo, pudo enorgullecerse al fin en los afios 90 de exhibir una de
las tasas de inflacion mas bajas del mundo.
Pero las lecciones que los banqueros centrales de America Latina habian aprendido a
fuerza de golpes hiperinflacionarios no habian penetrado aun a fines de los 90 en la mente de
todos los banqueros centrales de los Estados Unidos. Como resultado, nosotros tambien casi
terminamos apretando los botones equivocados. Debido a que esta audiencia seguramente no
esta familiarizada con los debates de politica monetaria en mi pais en los 90, permitanme
ofrecerle una breve resefia historica de ese periodo.
En la segunda mitad de la decada de los 90, Estados Unidos exhibio un crecimiento
solido y en aumento. La tasa de desempleo estaba cayendo hacia los bajos niveles que no se
veian desde 1960. En estas circunstancias la inflacion se suponia que tenia que aumentar, al
menos para aquellos que creian en la curva de Phillips y la vision prevaleciente de "brechas de
producto", "lfmites de capacidad", y "tasa natural de desempleo." Eso era tambien los que los
modelos econometricos de la Reserva Federal pronosticaba: mayores presiones inflacionarias. En
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su libro, Larry Meyer, el ex-gobemador del Comite de Operaciones de Mercado Abierto cuenta
que el y casi todos los otros gobemadores entonces en el Comite manifestaron que la politica
monetaria de los Estados Unidos tenfa que pasar a ser mas contractiva, a fin de evitar que las
presiones inflacionarias que sugerfa el "viejo paradigma" se materializaran en un alza general de
precios. Pero sus deseos se vieron frustrados por la insistencia de Greenspan en posponer los
aumentos en la tasa de interes interbancarias (Federal Funds Rate), mientras observaban
perplejos que la tasa de inflaci6n no solo no subia, sino que bajaba.
Si la sabiduria convencional hubiese prevalecido, la Reserva Federal podria haber
terminado apretando los botones equivocados y reduciendo innecesariamente el crecimiento de
la economfa. Segun calculos a ojo de buen cubero por economistas que gozan de mi respeto, el
PBI hubiese sido varios cientos de millones de d6lares menor que lo que fue y se hubieran
creado tal vez un mi116n menos de puestos de trabajo. Los costos de conducir la politica
monetaria de acuerdo con el viejo paradigma podrfan haber sido enormes.
lC6mo pudo Greenspan acertar en su diagn6stico donde otros hombres y mujeres
sumamente inteligentes se habfan equivocado fiero?
Con el recurso pedag6gico biblico de pronosticar lo ya pasado, ahora comprobamos lo
que Greenspan intuy6 desde el principio, que la aceleraci6n de la productividad que estaba
ocurriendo en la decada de los 90 habia comenzado a alterar las relaciones tradicionales entre las
variables macroecon6micas relevantes.
Greenspan es un hombre que sabe escuchar y es muy perceptivo. El venia escuchado de
los lideres del mundo de los negocios que la revoluci6n informatica en curso habia permitido a
sus compafiias abaratar costos y aumentar rapidamente su capacidad productiva. Greenspan tuvo
el genio de comprender la significaci6n que esas anecdotas individuales tenian para la economia
en su conjunto.
Para hacer justicia a los cientificos y estudiosos de la economia, ya desde bastante tiempo
antes habian empezado a circular en el terreno de la teoria macroecon6mica ideas que avalaban
la vision de Greenspan. Uno de los lideres de esa nueva corriente te6rica es tambien uno de lo
grandes investigadores de la profesi6n que, puedo decir con orgullo, ha sido un consultor de la
Reserva Federal de Dallas por mas de una decada. Me refiero al premio Nobel de Economia
2004, Finn Kydland. El y su coautor Edward Prescott, economista afiliado al Banco de la
Reserva Federal de Minneapolis, con quien comparti6 el premio Nobel, recibieron ese
reconocimiento por haber establecido en un trabajo que publicaron en 1982 que perturbaciones
favorables a la oferta agregada ("supply shocks") como los que estaban impactando a los Estados
Unidos en la decada de los 90 habian sido la fuente predominante de las fluctuaciones ciclicas de
ese pais desde la Segunda Guerra Mundial.
De acuerdo con Kydland y Prescott, cambios en la productividad, una fuente frecuente de
perturbaciones a la oferta agregada, podian dar cuenta de mas de dos tercios de los ciclos
econ6micos de los Estados Unidos desde 1945. Ambos concluyeron tambien, en un trabajo
publicado por la Reserva Federal de Minneapolis en 1990, que las fluctuaciones del nivel de
precios, al menos para los Estados Unidos en decadas recientes, son contraciclicas. En
caste llano, :-), esto qui ere decir que cuando el nivel de actividad econ6mica tiende a estar por
encima de su valor de tendencia, el nivel de precios tiende a estar por debajo de su valor de
tendencia. jExactamente lo opuesto que lo que sugiere la curva de Phillips que ya habia sido
desacreditada por Robert Lucas! Ya que estamos en el tema, permitanme sefialar que en 1997
Kydland y nuestro propio economista de la Reserva Federal de Dallas, Carlos Zarazaga,
descubrieron no sin algo de asombro que el nivel de precios en Argentina exhibe las mismas
caracteristicas contraciclicas que Kydland y Prescott encontraron en los Estados Unidos.
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Mirar las graficos y ecuaciones de! trabajo de 1990 de Kydland y Prescott no es
precisamente coma contemplar Las Meninas de Velazquez, pero tienen sin embargo la misma
significacion revolucionaria. Kydland y Prescott sacudieron a la profesion. En lo que respecta a
politica monetaria, sus "hallazgos" tienen implicaciones trascendentes. Los trabajos de esos
investigadores sugerian recomendaciones de politica que iban en contra de la sabiduria
convencional: en presencia de persistentes mejoras en la productividad, la Reserva Federal no
tenia que pasar a una politica monetaria contractiva, sino dejar a la economia "disfrutar de las
buenos tiempos", sin temor a que la economia estuviera expuesta a presiones inflacionarias. Esta
recomendacion es exactamente la opuesta a la sugerida par la perspectiva tradicional que Meyer
tan bien describe en su libro. Pero esta perfectamente alineada con las conclusiones a las que
Greenspan arribo ta! vez de manera mas intuitiva, luego de hablar con cientos de hombres de
negocios y academicos.
Antes de proseguir, quiero revisar con ustedes la cronologia de! debate sabre polfticas
monetarias de los Estados Unidos en los 90 que acabo de describir sumariamente. El primer
trabajo innovador de Kydland y Prescott, titulado "Time to Build and Aggregate Fluctuations"
(Tiempo de montaje y fluctuaciones agregadas") fue publicado en 1982. Todavfa una decada mas
tarde, segun nos cuenta el ex-miembro de! Comite de Operaciones de Mercado Abierto, Larry
Meyers, el marco analftico de referencia de los hacedores de politica en los Estados Unidos
continuaba siendo el paradigma de la curva de Phillips y brechas de producto que Kydland y
Prescott habian demostrado inapropiado para epocas de inusualmente alta productividad, coma la
que experimento los Estados Unidos en la decada de 1990.
l,Por que semejante falta de sincronizacion entre nuevos desarrollos teoricos y la practica
de los bancos centrales? No puedo contestar esta pregunta con ninguna autoridad, pero sf puedo
hacer una observacion. Parece haber una larga demora entre el tiempo en que un nuevo
paradigma emerge y el tiempo en que los hacedores de politica empiezan a incorporarlo en su
interpretacion de la realidad y en sus decisiones de politica economica. Esta constataci6n solo
sirve para aumentar mi sentido de urgencia sabre la necesidad de profundizar nuestra
comprension del impacto de la globalizaci6n en la politica monetaria y politicas publicas en
general.
Todos los pafses, incluso este, estan sintiendo las efectos de! incremento de la
productividad en China e India-consecuencia directa, valga la digresion, de politicas inspiradas
en el principio del libre mercado que esos pafses estan implementando en un esfuerzo deliberado
par convertirse en miembros plenarios de! club de la globalizacion. Necesitamos aprehender
como funciona el mundo porque ese conocimiento va a aumentar las probabilidades de que,
llegado el caso, apretemos los botones correctos.
Pensamientos sobre el fenonemo de la globalizacion
La experiencia de America Latina, la vision intuitiva de Greenspan y las investigaciones
de Kydland y Prescott apuntan a la misma conclusion: el viejo instrumental analitico ya no
funciona con la precision necesaria en un mundo globalizado. Precisamos un nuevo instrumental,
una total reingenieria, par asf decirlo, de ecuaciones y calculos capaces de guiamos en las
decisiones de politica monetaria en un mundo globalizado.
Es que las fuerzas de la globalizacion pueden producir cambios importantes en la
productividad, reverberando por todas las economias de! mundo con los mismos efectos
practicos que tuvieron en su momento las mejoras en la productividad en los Estados Unidos en
los 90. Aumentos de la productividad en otros pafses pueden reducir el costo tanto de bienes de
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consumo coma de bienes importados en el mercado domestico y contribuir de ese modo a
mantener la tasa de inflaci6n en porcentajes reducidos.
No veo c6mo sistemas de tipo de cambio flexible pueden romper la conexi6n entre
cambios de la productividad en el exterior y el costo de vida en el mercado local, aunque esta es
la ensefianza que hemos heredado del viejo paradigma. Es cierto que si los precios nominales en
el mercado domestico estan sujetos a alguna rigidez, la economia en principio va a reaccionar a
acontecimientos externos en forma distinta bajo un regimen de tipo de cambio flexible que bajo
un regimen de tipo de cambio fijo. Pero el mero reconocimiento de una "reacci6n" sugiere que
los hacedores de politica deben saber reconocer la naturaleza de los impactos y reaccionar en
consecuencia. Mejoras en la productividad en China, por ejemplo, podrian resultar en una
reacci6n distinta por parte de la autoridad monetaria, dependiendo de si los productos chinos
representan un uno por ciento, un diez por ciento, o un cincuenta por ciento de la canasta del
consumidor.
En este punto, el debate pasa a ser cuantitativo: lo que los banqueros centrales deben
hacer para mantener la estabilidad de precios depende de los parametros que determinan el grado
en que bienes producidos domesticamente pueden ser sustitufdos por bienes importados, o de la
participaci6n de los asf llamados bienes no comerciables internacionalmente en la canasta basica
del consumidor. Tai vez quienes cuestionan la importancia de la globalizaci6n en la formulaci6n
de la polftica monetaria de los Estados Unidos estan sugiriendo que a esos efectos los valores
corrientes de dichos "parametros de globalizaci6n'', por llamarlos de algun modo, son
insignificantes. Segun este punto de vista, a los efectos practices la polftica monetaria de los
Estados Unidos deberfa fijarse como si el resto del mundo no existiera.
Todos sabemos, por ejemplo, que los bienes no comerciables internacionalmente
representan una fracci6n sustancial <lei fndice de precios al consumidor. Tornese por ejemplo el
caso de los gastos de vivienda, que representan entre un cuarto y dos quintos de! presupuesto de
una familia tipica. Debido a que las viviendas y los terrenos en las que estas se encuentran son
bienes no comerciables internacionalmente, un cambio en el precio de la vivienda en China no
tiene ningun impacto en el indice de precios al consumidor en los Estados Unidos.
Para ser franco, no encuentro este argumento completamente convincente. En mi lea!
saber y entender, la categorfa de bienes comerciables internacionalmente no se limita a los que
pueden empacarse y despacharse al exterior en un contenedor, o incluso enviarse por internet,
como ocurre en el caso de programas de computadora. Me atreveria a extender la definici6n de
bien comerciable internacionalmente a todos aquellos bienes cuyos precios estan sujetos a un
proceso de arbitraje intemacional. No creo que sea muy rebuscado afirmar que si los costos de la
vivienda en Madrid aumentan exageradamente, los madrilefios se mudaran a otras ciudades,
como Roma o Paris. 0 tal vez inclusive a la magnffica Reina del Plata que hoy me abruma con
su legendaria hospitalidad. Por supuesto, que esta definici6n provocativa nos fuerza a debatir
sabre el valor preciso de parametros claramente identificables en un modelo econ6rnico de
globalizaci6n, tal como la "desirabilidad de Madrid" en relaci6n a Roma, a distintos precios
diferenciales de la vivienda. (En mi caso, Buenos Aires es mucho mas deseable que la siempre
nublada Landres). Pero esa discusi6n eminentemente cuantitativa no le quita validez al
argumento: es dificil pensar en bienes que pueden clasificarse estrictamente como no
comerciables internacionalmente bajo el osado criteria de arbitraje intemacional que acabo de
proponer.
Tai vez he sido demasiado temerario al desafiar la definici6n tradicional de bienes no
comerciables intemacionalmente. Por lo tanto, voy a sugerir que mejoras que tienen lugar fuera
de nuestras fronteras en la eficiencia con que se producen aun bienes convencionalmente no
comerciables pueden tener un impacto importante en la polftica monetaria domestica.
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Permitaseme aventurar un posible canal de transmision. La prestigiosa revista The Economist
nos informa en su numero del 25 de febrero de este afi.o que el investigador Emek Basker, de la
Universidad de Missouri, estima que el precio de un amplio rango de productos-pasta de
dientes, shampoo, aspirinas, detergentes para Javarropas---declinan entre un siete y un trece por
ciento en los cinco afi.os posteriores al desembarco de Wal-Mart en una ciudad. En tren de
imaginar, imaginemos una Wal-Martizacion de China, que tendria el efecto de incrementar la
provision en China de servicios de comercio minorista habitualmente clasificados como no
comerciables intemacionalmente. No hay razones para pensar que la presencia de Wal-Mart en
Shangai, Pekin y otras grandes ciudades chinas no tendria el mismo efecto que en las ciudades de
Estados Unidos: reducir significativamente los precios de mostrador para los consumidores de
ese pais. El consiguiente aumento en el salario real de los trabajadores chinos incrementaria su
demanda por productos procedentes de otros paises, incluidos este y el mio. Dicho aumento en la
demanda podria requerir una reaccion de las autoridades monetarias de aqui y de alla,
dependiendo nuevamente de Jos valores aun desconocidos de lo que he bautizado genericamente
"parametros de globalizacion".
lQue tan importante es el "efecto Wal-Mart"? Tal vez grande, tal vez pequefi.o. No lo
sabemos y justamente ese es el problema. Siguiendo el sabio precepto de denunciar el pecado
pero no el pecador, permitanme recordarles que en los 90, economistas academicos muy
respetados publicaron trabajos en las mejores revistas especializadas de la profesion
argumentando que sus analisis no revelaban ninguna de las ganancias de productividad que
Greenspan y los diarios parecian dar por ciertas. Ahora, esos mismos academicos estan
sumamente ocupados escribiendo trabajos en los que nos cuentan que bueno ... en fin ... , sus
ultimos analisis confirman que tales ganancias de productividad despues de todo si existieron.
Aprendi de Greenspan que es importante seguir los propios instintos, guiados en mi caso
por mi propia experiencia y casi diario contacto con hombre de negocios y operadores
financieros (y asistido por el nivel de conocimiento con que me rodean mis equilibrados y
sensatos colegas de la Reserva Federal). Tai vez esta situacion sea la que imponen "los gajes del
oficio", como dicen ustedes tan graficamente. Cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de
reportar la posicion del enemigo ta! como la percibe desde el puesto de lucha que le ha sido
asignado. Los investigadores y academicos tienen la obligacion de comunicamos su escepticismo
si no comparten mi opinion de que el fenomeno de la globalizacion no es lo suficientemente
importante como para afectar el modo tradicional de formular politicas monetarias. Desde mi
posicion como banquero central, provisto de la informacion que adquiri antes de asumir este
cargo, me veo en la obligacion de comunicarles exactamente lo opuesto. Mis contactos en el
mundo de los negocios hablan y actuan como si la globalizacion que como dije esta en curso
fuera a traer otra decada de intensisima competencia. Este caldo de cultivo permitira----0 incluso
forzara-a las empresas a mantener, espero que por muchos afi.os mas, sus mejoras en la
productividad en el mismo rango que presenciamos a mitad de los 90. Si el crecimiento de la
productividad del trabajo puede mantenerse en los niveles actuales del tres por ciento anual, la
politica monetaria puede acompafi.ar ese crecimiento sin temor a desatar presiones inflacionarias.
Entiendo perfectamente los formidables desafios teoricos y cuantitativos que implica
establecer una clara conexion entre globalizacion, productividad e inflacion. Podria tomamos
muchos tiempo establecer tales conexiones con alguna confianza, aunque confio que menos que
los trescientos afi.os que llevo probar el ultimo teorema del famoso matematico Fermat. Espero
que dentro de un tiempo razonable, los brillantes economistas de la Reserva Federal de Dallas y
otros economistas en la profesion-hombres y mujeres que son verdaderos economistas y no
simplemente un Masters en Administracion de Empresas como yo-nos permitiran entender
como la globalizacion impacta la formulacion de politicas economicas.
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Como para ir cerrando estas reflexiones, permf taseme recordarles que
independientemente del punto de vista de cada uno de ustedes sabre el fen6meno de la
globalizaci6n, la misi6n sagrada de todo banco central es mantener una baja tasa de inflaci6n. Al
contribuir a la difusi6n de mejoras en la productividad y fomentar cambios econ6micos de
magnitud planetaria, la globalizaci6n ha actuado hasta aquf como viento de cola para los
esfuerzos de la Reserva Federal-y de otro bancos centrales--en mantener la inflaci6n en tasas
hist6ricamente bajas.
Estoy convencido de que a pesar <lei fuerte crecimiento econ6mico la Reserva Federal ha
sido capaz de moderar la tasa de inflaci6n mas de lo que hubiese podido en ausencia de las
fuerzas de la globalizaci6n, porque el impacto secular de! gran aumento de la capacidad instalada
y de la utilizaci6n de factores en China, India, y otras economfas que se estan incorporando al
mercado global, transmitidas a traves de la globalizaci6n, han compensado los aumentos en los
precios de los productos primarios ("commodities") y de otros bienes codiciados por una
creciente demanda domestica.
(,Seguiran soplando esos vientos de cola?
Librados a su propia suerte, creo que sf y por bastante tiempo. Pero no podemos ignorar
las derivaciones polfticas asociadas al esfuerzo globalizador. Siempre he protestado y continuare
protestando energicamente sabre los peligros de! proteccionismo en los Estados Unidos. El
proteccionismo no es mas ni menos que un impuesto a los consumidores y a las firmas que
utilizan insumos importados. Todo impulso proteccionista, por mas beneficioso que sea para una
particular jurisdicci6n polftica o industria, disminuye el impacto favorable de la globalizaci6n
sabre la inflaci6n. El proteccionismo puede llevar a tasas de interes mayores que las que de otro
modo se requerirfan para mantener baja la inflaci6n.
Habiendo manifestado mi antipatfa por el proteccionismo y por cualquier otra
interferencia, por razones de conveniencia polftica, con los efectos positivos de la globalizaci6n
en el sistema de precios, deberfa mencionar a esta distinguida audiencia que el Poder Legislativo
y el Poder Ejecutivo de los Estados Unidos han respetado la independencia de la Reserva
Federal. Todos nosotros, en el lado de banquero central de la ecuaci6n y en el !ado politico,
tenemos viva la memoria de los peligros de apartar la atenci6n de Ia politica monetaria de su
tarea de garantizar un crecimiento sostenible en el empleo y la producci6n sin inflaci6n
creciente. Es algo que ningun pueblo deberfa hacer, ni siquiera en las condiciones politicas mas
extremas. Como buen tejano, tengo muy presente la triste historia de William McChesney
Martin, presidente del Sistema de la Reserva Federal entre 1951 y 1970. El presidente Lyndon B.
Johnson lo invit6 una vez a su rancho para lo que result6 ser un encuentro mano a mano entre los
dos. El presidente Johnson querfa una polftica monetaria mas relajada, y Martin, un fuerte
defensor de la independencia del banco central, intent6 explicarle las consecuencias de tal curso
de acci6n. Johnson se mostr6 totalmente indiferente y avanz6 sabre Martin, casi como
empujandolo alrededor de la habitaci6n y gritando: "iLos chicos mueren en Vietman y a Bill
Martin le importa un bledo!". Afios despues Martin, que habfa sido hasta entonces un banquero
central ejemplar, confesaria su pesar por haber finalmente relajado la politica monetaria en
contra de sus propias convicciones, simplemente para complacer al presidente. "Para mi
vergilenza etema", dijo, "finalmente afloje".
Los presidentes Clinton y Bush han permitido a la Reserva Federal operar con un gran
nivel de independencia. Considerando el panorama en su conjunto, el Congreso de los Estados
Unidos tambien se ha abstenido sabiamente de interferir. Dudo que sin independencia de
presiones politicas la Reserva Federal hubiera podido fijar exitosamente las tasas de interes en
los niveles requeridos para acompafiar y mantener el robusto crecimiento econ6mico que la
economfa de los Estados Unidos viene observando desde hace un tiempo. Asf como tambien
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dudo de que sin independencia de los paradigmas equivocados propuestos por bien intencionados
expertos, la politica monetaria de los Estados Unidos hubiera sido capaz de encauzar tan
acertadamente y al mismo tiempo, de lubricar, las fuerzas de la globalizaci6n que estan
impulsando la prosperidad de los pueblos.
Muchas gracias por haber venido a escucharme esta noche.
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Richard W. Fisher (2006, April 18). Regional President Speech. Speeches, Federal Reserve. https://whenthefedspeaks.com/doc/regional_speeche_20060419_richard_w_fisher
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